lunes, 27 de agosto de 2012

BIBLIOTECARIOS PROGRESISTAS

Encontré el decálogo de Bibliotecarios progresistas, conocido también como Los diez puntos de Viena. Aunque se redactó en el año 2000 está en plena vigencia, ahora más que nunca. 

 El programa de diez puntos presentado a los grupos reunidos en la Conferencia de Viena de bibliotecarios progresistas, patrocinada por KRIBIBIE, 2000

 Trabajar una agenda internacional con base en la labor de bibliotecarios activamente comprometidos con la justicia social, la igualdad, el bienestar humano y el desarrollo de la democracia cultural.

 Unificar a los bibliotecarios y a los trabajadores de la información en contra de la mercantilización de los bienes públicos, de la privatización de los recursos sociales asi como oponerse a los tratados internacionales e instituciones que incluyan políticas neo-liberales. 

 Insistir en la igualdad del acceso y la inclusión social en los servicios de información y extender estos servicios a grupos de pobres, marginados o discriminados apoyándolos con información solidaria así como en el respaldo de sus luchas sociales.

 Fomentar la búsqueda de modelos alternativos de servicios, promover y diseminar análisis críticos del impacto de la tecnología sobre las bibliotecas y la sociedad así como apoyar la democracia fundamental de las instituciones existentes de educación, cultura y comunicación.

 Fortalecer la investigación interdisciplinaria de temas bibliotecarios fundamentales (p. ej. La economía política de la información en la era del neo-liberalismo y la globalización corporativa) para sentar las bases de una acción efectiva en nuestras esferas de trabajo.

 Apoyar la recolección, la organización y la preservación de documentos de las luchas sociales de diversos grupos así como poner a disposición del público un espectro de materiales alternativos que representen un amplio panorama de puntos de vista progresistas que frecuentemente son excluidos del debate social.

 Investigar y organizar esfuerzos para hacer a la biblioteca un lugar de trabajo mas democrático y fomentar la resistencia a la “Ogerencialización” de la cultura bibliotecaria actual.

 Promover la solidaridad internacional entre bibliotecarios y la cooperación entre las bibliotecas basándose en un compromiso con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y todos los Convenios relacionados que buscan crear un marco democrático para la construcción de esfuerzos cooperativos.

 Organizarse con otros grupos educativos y culturales progresistas para ayudar a la construcción temática de las agendas que traten sobre la responsabilidad social de organismos internacionales tales como IFLA o UNESCO. 

 Oponerse a la globalización corporativa que, a pesar de sus defensores, refuerza la desigualdad social, económica y cultural e insistir en una globalización democrática e internacional que respete y cultive la pluralidad, que reconozca la soberanía de los pueblos, que reconozca la obligación de la sociedad con sus individuos y comunidades y que haga prioritario los valores humanos por sobre las ganancias mercantiles.

2 comentarios:

  1. Hola Helena,
    me parece más que un decálogo de bibliotecarios progresistas,uno de "guays", si me permites la palabra y también una utopía.
    Nadie hace nada porque eso se cumpla, como tampoco la Ley de Bibliotecas, etc etc. al menos a nivel municipal, nos vemos bastante aislados, cada uno con sus problemas tiene bastante como para meterse con los de los demás, en fin, será que estoy un poco negativa pero así veo las cosas. Aunque espero que se le de la vuelta a la tortilla y algún día tengamos el respeto y admiración que tienen otras profesiones.
    Saludos

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  2. Yo veo la situación muy grave en este momento, y qué decirte en la parte que nos toca a las bibliotecas. Todo es susceptible de privatización, y lo que no es "rentable" en términos meramente mercantilistas suprimirlo. Y por supuesto el tema de los monopolios "culturales" nos toca de lleno. Piensa por ejemplo en el monopolio que se está formando en torno a la edición electrónica y lo mal que se está gestionando desde el Ministerio de Cultura.Siempre se puede hacer algo, aunque sea expresar libremente nuestra negativa a este neoliberalismo tan agresivo.
    Gracias por tu comentario y un saludo.

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